martes, 30 de abril de 2013

EL DAVID DE MIGUEL ÁNGEL

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El David es la obra en la que se exhibe de manera más clara el genio escultórico de Miguel Ángel .En la actualidad se encuentra en la tribuna construida para alojarlo en la Galería de la Academia de Florencia. Pro hasta 1873 estuvo alojado delante del Palazzo Vechio , en la Plaza della Signoria, en el lugar en el que hoy está emplazada una copia .Para Florencia,  el David constituye un símbolo del poder de sus familias  y de su comuna, y el visitante de nuestro días, aparte de poder admirar el original , perfectamente conservado en la solemne tribuna, con un espacio y un sistema de iluminación  que resalta su grandeza, se encuentra con las copias de la plaza o la que preside le mirador de Miguel Ángel, delante de San Miniato al Monte, desde donde se disfruta de una espléndida perspectiva de la ciudad del Arno.
La escultura fue comenzada cuando el escultor tenía 26 años , en 1501, es por tanto una obra juvenil, y terminada en 1504. Tras una estancia de cinco años en Roma, donde ha esculpido su maravillosa Pietá del Vaticano, Miguel Ángel retorna a Florencia y esculpe, entre otras su Virgen  con el niño de Brujas, dos relieves en forma de tondo y el gigantesco David que la República le solicita.
El primer problema que el encargo le plantea es el tamaño. El escultor se inclinaba hacia las figuras colosales, con mayor motivo en este caso, una estatua que se desea símbolo de una ciudad y que ha de situarse  en un pedestal n sitio público, requería un bloque de mármol de proporciones colosales; Vasari describe la búsqueda del artista entre los peñascos de Carrara  mármol  que se encontraba a medio desbastar n el patio de obras de la catedral desde hacía cuarenta años, cuando el gremio de tejedores de lana había encargo una estatua de profeta, que n escultor no había sido capaz de cumplir. Miguel Ángel se siente inspirado ante aquello bloque interminable, pero su forma alargada y estrecha le obliga  a hacer una obra casi plana, en la que no puede permitirse ninguna contorsión, en comparación con la riqueza de planos del Moisés, que labra muchos años después, el David está concebido como la figura de u relieve ; la sabiduría del escultor radica en haber sabido  concentrar en una figura sin formas centrífugas, de miembros que se contiene en torno al tronco , toda la tensión dramática de un cuerpo vigoroso. Sólo mirándolo de flanco se perciben las dificultades que el artista tuvo que vencer , al verse obligado, ante el sutil espesor del bloque, a desarrollar una visión frontal .El enorme atleta desnudo rompe además con la iconografía  tradicional, en la que se representa a David como una figura pequeña, con frecuencia todavía adolescente- recuérdese por ejemplo, la versión de Donatello-. No puede entenderse esta obra  si se prescinde de lo que significa la estatuaria griega, los atletas de Policleto y Lisipo especialmente, aunque este canto insuperable al belleza corporal  tenga raíces más diversas.
Los rasgos del arte miguelangelesco  son fácilmente perceptibles, pero la angostura del bloque ha obligado a concentrarlos de una manera peculiar. En primer ligar , la terribilitá, el carácter terrible , amenazador, de sus gigantes, que adoptan gestos dramáticos. La figura, de casi cuatro metros y medio  de altura está en tensión, la pierna derecha en que se apoya, el pie izquierdo que se aleja, la mano con la honda, el codo doblado, el cuello que gira, ni un solo miembro se encuentra distendido o estático ; no obstante se rompe cualquier  sensación simétrica- o estabilizadora-  con una mayor tensión de brazo o pierna izquierda. El movimiento contenido, centrípeto,  con líneas de fuerza que retornan  hacia el bloque, a diferencia  del movimiento centrífugo del barroco, de miembros que se dispersan, es evidente, sobre todo en as manos , una casi unida la hombro, la otra poyada en el muslo.

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